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Nella pittura di Miguel Brenner si scopre un mondo tipicamente latino americano.

Paesaggi misteriosi, temi cerimonie e costumi di popoli guerriere andini, sfilano sui sooi quadri, auvolti da una atmosfera velata ed enigmatica.

Le figure alate sono guerrieri solitari che attraversanon l’acqua, l’aria, il pianeta. E’ un ascolto magicamente surrealista di voci di una natura a noi sconosciuta.

Brenner si distacca notevolmente per il dominio della luce e del colore.

La sua tecnica pittorica é basata sullo studio dei tessuti “chancay” precolombiani, con una interpretazione del tutto personale. Anche la purezza dei suoi colori hanno la stessa fonte di ispirazione.

Brenner é un pittore che mon si dimentica.

RITA VITI
Roma, 1984

 

No solamente transporta consigo y transcribe con un placer, evidente una parte de la herencia de su país; ayer multitud pintoresca, hoy figura mítica o recuerdo de paisaje andino, sino el amigo Brenner agrega además otros elementos recogidos en el lugar. Durante su circuito europeo, él no deja de observar a su paso aspectos fragmentarios que lo sorprenden: uso de paraguas desconocido en Lima, góndola, centro Pompidou etc. Él, muy hábilmente, logra extraer de esta mezcla insólita un espectáculo seductor e irónico en lo que todo se funde y se confunde con un cierto impulso a la espiritualidad.

Sorprendente conjunto florido en el que reencontramos esta misma misteriosa aspiración al barroco, que otorga en particular y suave esplendor a los fachadas de las iglesias limeñas de San Agustín o la Merced

GASTON DIEHL
Crítico de Arte Paris, 1986

 
MIGUEL BRENNER, quien une a su propia vivencia peruana su permanencia en Europa lo que le permite tener una visión universal del arte.

Brenner, en unos escenarios que recuerdan sierras del interior de su país compone paisajes en que la naturaleza transfigurada y los cielos infinitos permiten que sus personajes floten en otra dimensión. Personajes tocados de multicolores, adornos, vestuarios fantásticos en la danza perpetua de los Andes.

CARLOS LASTARRIA H
Critico de Arte Chile, 1993

MIGUEL BRENNER

Posee un oficio perfecto profesional de gran estilo, miembro fundador del grupo “Encuentro” ha residido en Roma y Paris. “Sus habitantes de la Montanas” situados en enigmáticos escenarios flotan sobre tenues paisajes, en algún baile misterioso de los habitantes de la Sierra

ALVARADO DONOSO
Critico Arte - Chile, 1993

JUEGOS DE COLOR.

Miguel Brenner, después de una estadía en Italia y Paris, presenta su obra reciente en la Galería Camino Brent. Es un pintor que se encuentra en plena evolución y que por lo pronto, no ha sido sumergido por el medio superior que representa Europa, se ha producido como es de suponer, el deslumbramiento, pero él ha reaccionado con frescura y hasta humorismo. No hay en esta serie depresión ni tampoco confusión; algo de desconcierto, es verdad, pero el trazo se conserva desenvuelto, animoso, hasta musical.

Los motivos están algo confusos, entrecruzándose los efectos. Así nos ofrece una Venecia muy compleja, como para preguntarse desde que ángulo lo ha tomado: todo el resultado lo calificaríamos de simpático, con perspectivas halagadoras. Debe rearmar sus experiencias, dejar que sus impresiones se depuren, y entonces traducir el enriquecimiento de su sensibilidad. Como decíamos ha salido airoso de la prueba del viejo mundo y ya puede ser más exigente consigo mismo.

DANIEL CABALLERO
Expreso 1986

... Había una docena de cuadros de regular formato, cuidadosamente elaborados con acuciosa composición y buen color de pinceladas cortas a la manera de los puntillistas franceses, solo que en lugar de yuxtaponer color con empastes, están diría yo, lamidas con transparencias precisas y frescas ordenadamente con buen resultado de efectos en las que se puede apreciar en primer plano las imágenes genéticas de origen oriental las que predominan en un paisaje sereno de planos y perspectivas bien definidos hasta perderse en el infinito casi en el color blanco... y que aprovecha bien sin lugar a dudas.

Miguel Brenner, que estas búsquedas estéticas en las que estás empeñado realizar sean el medio más eficaz para decir tu mensaje de pintor y hombre.

ANGEL CHAVEZ
Lima, 1985

Miguel Brenner, atisba en su memoria el prisma, sorprende su luz y entrama en ella sus ceremoniosos y traslúcidos guerreros traspasa el aire, el agua, el planeta al borde de sus flotantes sueños. Brenner, tamiza de sus exposiciones anteriores un lenguaje y morfología propios y los enriquece, ahora, en atmósferas de refinada maestría

El color lo implosiona y disemina en enigmáticos relentes, discurren evocaciones de un oriente. Su grafismo plástico emerge en la amalgama de los contornos en un flux de sellados actos. Crea un clima reiterativo, sutil, no exento de esperas rituales y de silentes desplazamientos en una soledad velada.

Miguel Brenner, imprescindiblemente es un pintor a seguir

EMILIO GALLI
Lima, 1982

 
A i confini dell’ astrazione, con un linguaggio piu di connotazioni morfologiche contenutistico mediato trasureale e metafisico, espone alla Galleria San Marco il pittore peruviano Miguel Brenner Ancora sulla’arco del “Fieri” essendo poco piu che trentenne, que sto artista rivela tuttavia una vocacione culturale ed estetica so-tratta ai richi del nacionalismo ed aperta alle conquiste di tipo europeo. Si auverte, ouviamente, la fisionamia de lla sua terra confermata peraltro da temi come guerriero Jivaro Dea delle Ande, la Valle sacra degli Incas ma lo stile é individualizzato in termini anti pronvinciali, con una libertá di scansione che ne traduce. La buona caratura l’etnos indigeno gli ha suggerito, sul piano della sensibilita, impulsi non coercibili, di freschezza ancestrale; ma nello stesso tempo il tutto é stato sottoposto gia ad una scrupulosa verifica, al filtro dell’emancipazione profesionale. Potrá forse accadergli, e glielo aguro di cuore quel che accaddea un grande pittore brasiliano, Candido Portinari, che riusci ad accordare i. Crepuscali Straordinari di rio, come dire la preistoria della sua concienza estetica, alle raffinate inquietudini parigine.

Questa pittura de Miguel Brenner é sin da adesso per gente scaltrita alle cose d’arte; di lettura non epidermica, esercita pero una duratura suggestione che ne chiarisce le non effimere pulsioni ei risualtati oggettivi.

Epesso sul blu fondo si vincorono timbri diversi, ma senza smagliature de cromia, orientati ad una sostanziale unita tonalle ed atmosferica. E capisce che nessun dipinto é affidato al gusto di una costruzione estemporanea piú omeno felice, ma segueda vicino gli iténerari della coscienza.

Siamo di fronte infine, ad un artista che potrá darci positive sorprese perché sembra avere le idee chiare, in antitesi all’arte ripetitiva e a quella fondata sull’arbitrio, e tanta passione.

RENATO CIVELLO
Critico Italiano – Roma 1984

 
MIGUEL BRENNER, joven pintor perteneciente a una de los últimas promociones de la Escuela de Bellas Artes, viene trabajando con honestidad y sin apresuramiento, virtudes ambas raras de hallar muchos egresados.

Brenner en su corta carrera, ha realizado tres exposiciones individuales.

Ahora expone en la Galería Camino Brent.

En su muestra de óleos, este pintor inicia nueva búsquedas y une, en armonía, elementos de la naturaleza, animales extraños, lagos y volcanes, todo en un espacio aéreo rodeando a los guerreros, seres regordetes de brazos y piernas cortas, con máscaras y adargas que les dan un aspecto sobrenatural de transmutación de los sueños infantiles.

Estos personajes son inspirados en los cuchimilcos de la cultura chancay.

La técnica en el manejo de color es trabajada por medio de veladuras, pintando la tela con una base de color fuerte, para luego aplicar transparencias delgadas, capas sobre capas, con pincel fino, hasta lograr una armonía amalgamada de grises azulados y verdosos, resaltados por toques cálidos de color evitando los contrastes violentos.

Estamos seguros que Brenner, un pintor serio en su búsqueda, irá decantando poco a poco influencias, hasta encontrar su identidad, dado su talento y sensibilidad para el tratamiento del color, por lo que le presagiamos un futuro promisorio.

JORGE BERNUY
1982

ATMOSFERE MISTERIOSE,

EVOCAZIONI MAGICHE, MITOLOGIE GUERRIERE RAPRESENTANO IL SENSO REALE. DELLE OPERE DI MIGUEL BRENNER.

UN LINGUAGGIO CHE PARTE DA UNA STRUTTURA COMPOSITIVA COSTRUITA INTORNO A UN NACCIOLO DI RAFFINATA ELAVORAZIONE MENTALE E DIREI MÍSTICA, AGGANCIATA A MONDI AFFASCINANTI ED ESOTICI.

É QUESTO CI SEMBRA L’ASPETTO PREVALENTE NEL SUO LAVORO: LA RAPPRESENTAZIONE DI UNA CULTURA MEDIATA ATTRAVERSO IL CROGGIOLO IN CUI SI FON DONO LE MOLTEPLICI CULTURE AUTOCTONE ESPRESSE CON ANALITICA FINEZZA.

GIUSEPPE CACCETTA
Roma, 1984

 
“Se trata de un artista de verdad que va a realizar muy buenas cosas y muy importantes”

Dr. Teodoro Núnez Ureta
En su primera muestra 1,978

Miguel Brenner con un pintura meditada, surrealista de dioses y guerreros que deambulan por paisajes extraterrenales, donde hay construcciones idealizadas y oquedades inmensos colores suaves, transparentes, crean una atmósfera mágica de ensueño.

Los personajes son la propia fuente creación de Miguel Brenner un joven artista que se inspira en nuestra fuente pre-colombinas y siente su poder y grandeza. Fue juntamente en camino Brent, que primero llamó mi atención una obra de gran tamaño en la muestra “Oníricos de la Plástica Peruana” desde entonces he seguido su trayectoria con gran interés y me alegra ver sus evidentes y seguros progresos.

Elvira de Gálvez
El Comercio

 
BRENNER.

...la pintura en la respuesta a mis preguntas... Miguel Brenner nace en Huaral y pasa su adolescencia en la Hacienda Pasamayo, en las Riveras del Rio Chancay. Allí reunida su familia en las noches cálidas le fueron transmitiendo la tradición oral de los misterios antiguos.

Y todo ese tropel imaginario vuelve a nacer en el pintor y sale por sus manos plasmando una obra original, una notación de sueños. Basa sus trabajos en la trama de los tejidos Chancay pre-colombinos. Con una interpretación personal inaugura la técnica del tramado con el pincel. Construye miles de rayas, teje los colores, cuadricula semejante a una gasa y nos entrega una obra osada, antigua y moderna expresión de un arte que obedece solamente a un ritmo interior y personal.

RAQUEL JODOROWSKY

MIGUEL BRENNER es un joven pintor de talento que aunado a la constancia y dedicación que ha venido demostrando, logrará situarse entre los primeros representantes de nuestra pintura.

GERARDO CHAVEZ
Lima, octubre de 1980

 
MIGUEL BRENNER

EMBRUJO Y MAGIA VISIONARIA

Como un semidios que invita a sus guerreros a verse rodeado en un espacio terrenal y aéreo, Miguel Brenner convoca a sus personajes a una transmutación sobrenatural. Todos provienen de la cultura Chancay, o se reencuentran desde la etnicidad amazónica y selvática de América. La paleta del pintor se afirma policroma, y se conforma de colores brillantes que emergen desde zonas oscuras y enigmáticas. Todo se transmuta en personajes mitológicos provenientes del Perú precolombino.

Muchos de los cuadros de la última etapa pictórica de Miguel Brenner están sustentados de narratividad mágica, de expresiones trastocantes, de fuerza épica, de mares de ultramar, de metafísica espacial o de agoreras formas surrealistas. El guerrero a veces es una torre de fragmentaciones sólidas y poliédricas, alargadas o flexionadas.

Las raíces míticas de esta serie plástica de Brenner provienen desde el dictado ancestral, de quien ha bebido de las fuentes del pasado, y por eso lo expresa: “Yo me considero heredero universal de la Cultura Chancay, y con el cual conviví desde Nino”. Todo queda claro en esta convivencia que le permite al pintor adentrarse desde el muestrario de guerreros cósmicos y terrenales.

Poeta de la magia visionaria que acaso nos habla desde el dialecto policromo, Miguel Brenner se aproxima desde estas raíces en un gran vuelo de presencias de hechiceros, animales desnudos, dioses, astrónomos, filósofos, reyes, personajes, familia, y especimenes misteriosos. Los cortes estriados, la paleta fragmentada, el acrílico viviente de leyendas insólitas, las damas tropicales y lunáticas, el otorongo rey azul de los mares peligrosos, el Nino mono en su flauta, el personaje metafisico asediado por el puma negro, los árboles plásticos y temáticos están enraizados desde el embrujo de una mitología latinoamericana.

Esa magia visionaria es evidente porque transmite un universo subyacente al nuestro, pero a su vez, esta plástica posee la narratividad desde los secretos ocultos, y acaso nos despierta en su tránsito de metamorfosis permanente. Obviamente, esta serie se ofrece desde la ofrenda a los dioses tutelares del Ande. Ofrenda y tributo épico aparecen de cierto modo –tan precisados y sugerentes, y aún la transfiguración humana de sus personajes obedecen a la liturgia poliédrica del color.

Lo insólito y lo simbólico se acercan en encuentros de plasmación demoníaca o sideral. El diálogo es una letanía de prismas fijantes. Demás está añadir que esta serie del pintor, su retina asoma en el lienzo desde las lecturas de las leyendas míticas. De allí sus guerreros ancestrales inician la lectura de sus colores que laten, vivifican, transmiten, asombran, o se proyectan. Miguel Brenner con esta serie de cuadros ha dado un gran paso, un gran salto a la universidad de la plástica joven latinoamericana de hoy.

César Toro Montalvo
Lima, Octubre del 2002

Visiones en la travesía de Miguel Brenner

En Huaral Nació Miguel Brenner y se crió en la hacienda Pasamayo. Su cercanía al valle de Chancay lo familiarizó desde pequeño con los vestigios de la cultura prehispánica que floreció en aquellos parajes de la costa peruana. Los tejidos, los cuchimilcos, las enigmáticas “chinas” fueron las primeras expresiones artísticas que vio y que su sensibilidad atesora y recuerda cada vez que coge un pincel. Entre tomates y pan llevar, verduras, naranjas y manzanas, transcurrió su niñez y pasaron veloces los anos de su juventud. Desde los 5 anos ya galopaba por los cerros, montando en un potrillo blanco y también a pelo en su caballo “bucéfalo”, color rojo, tenido quizás con los crepúsculos encendidos que poblaban de colores sus ojos en los atardeceres. Más tarde asomarían sus caballos en el lienzo, empinados y robustos. Miguel recuerda hasta hoy una caída aparatosa en plena carrera, lo que le enseñó en adelante a dominar los instrumentos que se maneja, ya sean bridas o pinceles. Su padre, Don Lucho Brenner, trabajaba como chofer de camión, trasladaba el pan hasta las serranías de Huaral. La madre, Dona Antonia, constituía el sostén de la familia, entregada a la dura y tierna crianza de sus cinco hijos. El abuelo campesino, Don Rufino Escobar, le enseñaría de Nino a ser chacarero, a madrugar antes que el sol para entregarse a los quehaceres de la tierra, la que fue modelando con sus manos y enseñándole los secretos de la creación. La luna todavía permanecía en el cielo, inmóvil y pálida observada por el Nino que hacia un alto en los sombríos, para viajar con ella por el espacio sonando otros universos que después encontraría y plasmaría en sus telas.

Cuando terminó su secundaria ingresó a la Escuela de Bellas Artes. Se mantenía en Lima y cubría el gasto de sus estudios con lo que obtenía por criar y vender pollos. En vacaciones solía volver a la chacra, donde trabajaba como peón. Se sentía ligado a la tierra como un tubérculo, pero tocado por el sueno de ser un día un gran artista.

Al concluir en Bellas Artes viajó a Europa. Residió en Roma y en Paris. De esas dos grandes ciudades recuerda sobre todo sus museos, sus encuentros con los grandes maestros, a los que visitaba todos los días. En la Capilla Sixtina casi vivía. Tuvo la suerte en Roma de exponer en la Galería San Marcos, con éxito de venta. El día de la inauguración, para sorpresa del dueño de la galería, le compraron 8 cuadros. Después de unos meses viajó a Florencia y a Venecia, trasladándose posteriormente a Paris. En la ciudad francesa participó en una Muestra de Arte Latinoamericano, conoció a Leparc, a Segui y al critico Gastón Diehel.

A su retorno a Lima, pintó la serie de los bodegones, con el predominio apastelado de los verdes, los rojos, los azules, los amarillos, los grises, en una diversidad de frutas, varias de ellas enormes, contrastando a veces con alguna muy menuda, puesta como un toque de mesura sobre la mesa, frutas que cultivo, apanó y saboreó en el campo. Las sandias aparecían en sus óleos levitando, flotando como la luna que aparecía con su gran ojo avizor. Hasta hoy evocamos la fresa gigante volando sobre los Andes como un globo aerostático. Tal vez esta desmesura le vino de observar su mirada de Nino el cuerpo voluminoso de los cuchimilcos.

Vendría después su época surrealista, de colores terrosos, la de los paisajes metafísicos inspirados en Marcahuasi y los dioses y guerreros de las culturas Chancay, Mochica y Paracas, Enseguida su inquietud por el arte abstracto mediante trazos explosivos y gestuales. Miguel dejaba al pincel que diera sus latigazos de color. Apelaba al azar y a la búsqueda espontánea de una improvisación rápida y libre, lo más lejos posible de la reflexión analítica.

Su pintura de hoy, titulada VISIONES, fluye y se alimenta de las etapas anteriores. Hay mucho de síntesis. Un retorno a las raíces, a las fuentes germinales, reafirmándose en lo que de esencial tiene sus creaciones. Un volver a su mitología interior que le reclama a un lugar más prolongado en su universo pictórico.

El cuadro de los caballos quizás sólo sea el signo, el augurio, el anuncio de una serie por venir que le viene desde la infancia galopando en los sueños.

Por Arturo Corcuera
Lima, 2002

EL BODEGÓN EN EL PERU

...A su retorno de Roma – Paris – New York, Miguel Brenner pinto la serie de los bodegones, con predominio apastelado de los verdes, los rojos, los azules, los amarillos, los grises, en una diversidad de frutos, varios de ellos enormes, contrastando a veces con alguna muy menuda, puesta como un toque de ternura sobre la mesa, frutas que cultivó, apano y saboreo en el campo

Las sandias aparecían en sus óleos levitando, flotando como la luna que aparecía con su gran ojo avizor. Hasta hoy evocamos la fresa gigante volando sobre los Andes como un globo aerostático. Talvez esa desmesura le vino de observar su mirada de Nino el cuerpo voluminoso de los cuchimilcos.

Arturo Corcuera
Escritor - Lima, Setiembre 2001

MIGUEL BRENNER

Dentro del contexto de la historia del arte hay temas reiterativos.

Una de estas expresiones pictóricas de la creatividad son las composiciones llamadas bodegones.

Brenner aborda este tema salido de una gran tradición y nos hace entrar en un mundo de situación contemporánea, donde sus imágenes, sus metáforas visuales disminuyen la distancia entre la imaginaria pictórica y la realidad natural.

Cada una de sus obras presenta variantes apreciables.

Son frutas sensibles, humanizadas, que se integran al espíritu del hombre que son mostradas ostentosamente por el pincel del artista con una gran voluntad de expresión.

Brenner trabaja el óleo a base de veladuras, capa sobre capa de color tratando de captar y encerrar la luminosidad a través de un trazo sutil y suave.

Así logra formas depuradas llenas de belleza e imaginación.

Sin duda, con este nuevo lenguaje plástico, Brenner avanza en el tiempo y en la experiencia con un natural enriquecimiento.

Estos bodegones encantarán a quien los contemple, pues verdaderamente son obras que han alcanzado una seguridad y una innegable superación.

Raquel Jodorowsky
Lima, 1991

EXÓTICOS BODEGONES

Los bodegones de Miguel Brenner son de una impecable técnica. La originalidad de sus composiciones reside en la creación de nuevos elementos. De inusuales objetos y apetecibles frutas, pletóricas de exotismo y mágicas veladuras, logrando un estilo sui géneris de tradición y modernidad.

Otra característica de su pintura es el excelente tratamiento de sus atmósferas, recreadas por inasibles interiores en claroscuros y poéticos fruteros que ambientan la composición del bodegón.

Esta nueva exposición de exóticos bodegones del pintor Miguel Brenner, representan la plena madurez de su carrera artística, que iniciara hace dos décadas. Brenner es uno de los más importantes pintores peruanos contemporáneos, que está aportando, por su rigor y constancia, al arte peruano.

Eli Martin
San Isidro, Octubre 1994

METAFÍSICA DEL BODEGÓN

Para Miguel Brenner

Exhalando eximias veladuras como atmósfera extasiándose la perla roja enerva el deseo & la magenta col se abre hasta el paroxismo desflorándose.

El misterio enajena el transparente mantel con apetecibles botellas lilas & el cesto expele sus encantos con extraviadas berenjenas como fresas lujuriosas.

Exóticas vasijas se esfuman hasta alcanzar la luz que penetra por el mágico umbral oscurecido.

Eli Martin
De: Poemas como lienzos
San Isidro, Octubre 1994

EL BODEGÓN SURREALISTA

Miguel Brenner llegó al bodegón para disponer los ingredientes de la seducción acaso medio sonámbulo, acaso medio demiurgo. Alcanzó a la montaña para bordear los límites de la berenjena. En su cresta despertó a la sirena verde para dispersarla en pétalos de menta. En sigilosa travesía voló hacia una nube de suavidad para dejar colgada a una fresa de enormidad que exhibe sus perlas incrustadas y pequeñísimas.

Una luna gitana en veladuras, desde lejos, como tocada por el amor observa a las peras del deseo sobre una copa de plata.

Las peras más amigables se desperezan rozándose. El escorzo se dilata aún más entre la cadera, y entre caderas descansadas anuncian el diálogo de un bosque de oro de la clorofila. Como afroditas, las peras venusiales resuenan y suspiran atraídas por el pintor de los inciensos.

Miguel Brenner ha dispuesto la sandia sobre el arco iris. Como tocada por un partero lo dispersa en lunas de piedra y licor. Venidas desde un viaje de constelaciones están allí. Sus semillas salen a recorrer en lentejuelas que se evaden. Cada tajada de la sandia, cada luna de la sandia se repite en ecos de arco iris que perfumantes sienten recorrer a la abeja sobre los casquetes de oro.

La pera roja, el huevo morado, la manzana azul, la chirimoya cumbe, la col embrujante, la berenjena verde, la fresa huevo, la alcachofa pimpollante; entre las botellas lilas, azules, naranjas o rojas, amén del horticultor mágico, en elegante discurso cromático se despiertan atávicas desde la fecundidad sobre el mantel de los deseos mordidos.

Yo me quedo con el bodegón de los deseos. Yo me quedo con la fábula de la miel que me traen las frutas desde sus mitos dormidos entre la media costa. Yo me quedo con la pera roja para morderla, yo me quedo con la manzana azul para mi viaje terrenal. Yo me quedo con los cántaros desde sus calabazas que me hablan desde la otredad del imaginario. Yo me quedo entre los suspiros de los deseos comunicantes.

CÉSAR TORO MONTALVO
Lima, Octubre de 2002

EN EL TALLER DE MIGUEL BRENNER

Frente al taller de Miguel Brenner se encuentra el inolvidable taller de Camino Brent, ubicado en el céntrico San Isidro, de la Calle Burgos. Todas las mañanas muy temprano él comienza a trabajar. Cuántos anos pasaron desde aquel primer taller en el barrio chino donde se forjó. Desde entonces, transcurrieron interminables momentos de lucha y trabajo hasta llegar a Paris.

Miguel Brenner, opositor acérrimo de la critica, dice: "Trabajo sin descanso, me gusta expresarme libremente, pinto con sentimiento y placer, y no me gusta encasillarme en una sola temática o estilo".

Empieza a trabajar la tela, trabaja sus composiciones al ritmo musical de una melodía, toma el carboncillo y empieza a plasmar la idea desde la inspiración.

Trabaja con mística durante algunos anos, pinta cuadros y los guarda celosamente; no los expone rápidamente ni tiene apuro de mostrarlos; es así que convive con su obra y establece un diálogo estético con ella.

El cuadro o la obra va naciendo pincelada tras pincelada, bases de color tras color; una capa tras otra va semicubriendo y buscando transparencias; tratando de llegar a la luz, va hacia la oscuridad para retomar nuevamente hacia la luz. Utiliza muchos medios y técnicas, mezcla y mide sus barnices como los antiguos maestros, y va cambiando sus édium: trementina de Venecia, barniz danmar, aceite de linaza, barniz de retoque, y emplea los pinceles más finos del mundo. El cuadro va naciendo de a poco, va tomando forma y se plasma su propia gama tonal. Cada vez se hace más luminoso y contrastante. Los detalles y las terribles atmósferas que lo fascinan desde ese tono de aire de color flotante le dan una magia a su pintura. Su paleta es simple, con una gama de naranjas, rojos, amarillos, azules, verdes, negros y blancos y los eternos marrones. Trabaja varios cuadros, los que deja secar y luego voltea para evitar cansarse de tanto observarlos. Los mira detenidamente, se acerca, se aleja, usa un espejo para observar. Baja del estudio y los observa desde la calle. Antes de finalizar va tomando fotografías para ver el efecto luminoso, y va contrastando y acentuando las sombras profundas, llegando a las luces blancas totales sin miedo. Antes de llegar a terminarse el cuadro, ya tendrá el acabado casi perfecto. Dejará secar varios meses y después dará un barnizado final con un barniz duro a brocha o pulverizado que les dará un acabado semibrillante, con el cual podrán ser apreciados desde cualquier ángulo. Con una copa de buen vino y una buena música observará detenidamente y firmará el cuadro. Algunos serán expuestos y otros se guardarán hasta que encuentren un padre artístico. Para Miguel, sus obras son sus hijos artísticos, a los que añora verlos siempre y los recuerda con nostalgia. Porque cada obra marca una etapa, un sentimiento de su vida.

LUIS ESCOBAR
Lima, 2001

 
BRUMAS DE LA TIERRA
Miguel Brenner inaugura en la pintura peruana la corriente que llamo "metafísica del paisaje". En estos panoramas aéreos, en tonos de aire, encontramos un elemento reiterativo: las escalinatas o puentes rojos.

Atraviesan la obra simbolizando el camino del hombre hacia lo desconocido, el tramo a recorrer hacia la magia de la vida. Rodeado de figuras veladas, estas mesetas voladoras del Ande, nos sugieren ambientes de Marcahuasi donde las noches de luna levantan una zoología pétrea a las cuales Brenner comunica la mirada viviente, otra vez.

"Tal vez los dioses vinieron a ayudar Puna con alas, hombre-dragón Hombre-serpiente y tortuga Mito y animal combinados.

¡Todos pueden haber sido reales! "

Esta obra en su totalidad nos hace participes de las presencias inquietantes en la proyección plástica del autor, cuya fuente de inspiración no es otra que la proveniente del ámbito onírico. Desde los más remotos tiempos y quizás mucho antes, el alma poética del hombre estuvo ligada al paisaje, a los sitios tutelares.

Relación que se encuentra en el estilo de esta muestra, un estilo en movimiento, donde cada uno de los cuadros sigue el rastro del anterior y se anticipa ya al siguiente. Todos en rumbo ascendente hacia la luz. Unidad y no diversificación, catalogaría yo la presente muestra donde el tema principal, el fondo de las motivaciones del pintor, está en la entrañable realidad del hombre y su sueno, del hombre y su paisaje interior.

Así, ante nosotros, Miguel Brenner abre inusitadamente un nuevo paisaje visionario como para comunicamos la más secreta de las creaciones junto a una gama de colores sutiles y sugerentes. Es toda una nueva geografía pictórica de raíces ancestrales que ofrecen la garantía de una expresión artística auténtica.

Raquel Jodorowsky
San Isidro, Octubre 1981

Alla Galleria S.Marco
«MIGUEL BRENNER»

Una pittura sudamericana tutta da proporre
aiutandosi con piccoli gesti delle mani: modo di porsi al colloquio più da giapponese che da sudamericano.

In effetti queste sue articolazioni pittoriche hanno in comune con l'arte giapponese la mitología fantasiosa dello spirito. Si evocando giganti e guerrieri «galleggianti» in piena aria, quasi veleggianfi sopra un mare di nuvole. Sono fantasiosità che nascono da una cultura ben precisa, ove prevalgono l'arcano e i segni trascendenti. Altro particolare in comune con l' arte giapponese e l'accostamento continuo con i campioni dello spazio (buoni e cattivi) che entusiasmano la mente e i gesti dei ragazzi: Mazzinga, Atlas ecc..

Miguel già trentenne con un volto ancora da ragazzo, per nulla indurito, ha compiuto i suoi studi preso, la Scuola Nazionale di Belle Arti di Lima e poi ha iniziato a girare il mondo, esponendo in diverse città europee ed americane attraverso interscambi, e gemellaggi culturali.

Un pittore con tutte le carte in regola per rappresentare la filosofia sottile, sempre venata di sar- casmo del suo Paese. Ci ha fatto sorridere un poco quando ci ha lanciato l'invito per andare a cena a casa sua a Lima. Probabilmente faceva sul serio e noi forse non dovevamo ridere. Perchè e possibile tutto nella vita, come Dure e possibilissimo (anzi ne siamo quasi certi) che fra qualche anno lo rivedremo in Italia con altre opere, con un nome ancora piú robusto arbisticamente ma con lo stesso sorriso e la stessa intelligente scanzonatura, all'insegna di tanta e sconfinata simpatia

Volto sorridente, occhi arguti e una matita che in continuazione traccia nitidissimi segni su dei cartoncini bianco-latte: sono questi le essenzialitá per riconoscere il pittore Miguel Brenner. Se poi aggiungiamo che e peruviano,-ed ha il tipico colorito olivastro di questa razza, allora non ci si può sbagliare nell' inidividuarlo: simpatia brillantezza rimangono le doti che ha per eccellenza. Parla la nostra lingua in modo del tutto particolare, facendosi capire usando la parola ridotta al puro significato, senza svolazzi,

Guerrino Mattei'
Roma Parliamo d`arte.
Metro 1984

 
Miguel Brenner

Esta nueva exposición de “Abstractos Gestuales” del pintor Miguel Brenner, representa la plena madurez de su carrera artística, que iniciara hace dos décadas. En sus obras encontramos nuevas características, trazos vigorosos, texturas acartonadas de fuerte empaste, pinceladas gestuales, contrastes de color como también grandes armonías.

Con este nuevo lenguaje artístico, Brenner da un gran aporte al arte peruano

Julie L. De Freundt
San Isidro, Julio 1997

 
En un largo lienzo como la historia del tiempo en giros soberbios. Miguel has dejado la creación en pálidos poemas y por muy señor del color los pinceles son altos perfiles de los dioses que atesoran el color la sabiduría de una tierra de gigantes cuyo aplauso “es toda la historia” desde el Perú profundo”. se consagra los artes del universo en esta tela.

Ha firmado el poeta; Dios en él se solaza y en los naranjos, fuertes y dolorosos donde los vértices conducen a las fronteras de la creación sin límites donde el tiempo es fantasía y donde solamente Miguel Gran señor lo profetiza a la humanidad.

Lientur Escobar
Poeta-Chile
2,002

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MIGUEL BRENNER - Artista pintor mágico del Perú
Dirección:
Calle Burgos 185 Dep. 202. San Isidro Lima 27 - Perú
E-mail: miguelbrenner@hotmail.com / Teléfono: (511) 442-2302 / Celular: (511) 99716-0051 / Web: www.miguelbrennerart.com